viernes, 15 de mayo de 2015

Castañar de O'Soitu - El otoño extremeño en su máximo esplendor

Un día después de haber hecho una visita al otoño del Ambroz, tocaba cambiar de comarca y conocer otros preciosos castañares de la provincia de Cáceres. La Sierra de Gata es una de las zonas que menos visitamos y es la hora de que nos dirijamos también a esta zona del norte de Extremadura con un encanto que no tiene nada que envidiar a La Vera, el Valle del Ambroz o Las Hurdes. Jose y yo ponemos rumbo ese día a San Martín de Trevejo para dirigirnos al Castañar de O'Soitu (El Soto) o Castañar de Ojestos, aunque con una metedura de pata que luego pudimos rectificar. Ya veréis ;)

Partiendo, aproximadamente desde la plaza de San Martín de Trevejo, una de sus calles conducen hasta la denominada Calzada Romana o "Caminu du Portu"(en A Fala, dialecto hablado en San Martín de Trevejo, Valverde del Fresno y Eljas). Habíamos estado en otra visita anterior a los pies de la fuerte ascensión que hay a la salida del pueblo pero, cosas nuestras, nos confundimos de calzada y comenzamos a subir por otra totalmente distinta. No obstante, los paisajes que nos vamos encontrando hasta darnos cuenta que realmente no era ese el camino, son espectaculares.



Cuando en el camino se nos cruza una carretera, comenzamos a sospechar que nos hemos equivocado. Empezamos a ascender por la carretera hasta que vemos a tres señores disfrutando de "la fresca" en la puerta de una casa de campo. Puesto que no tenemos ni idea del lugar en el que nos encontramos, les preguntamos sobre "Los Abuelos" (dos castaños centenarios recién nombrados Árboles Singulares de Extremadura) y, tras reírse de nosotros, sin cortarse, durante un rato, nos dan las indicaciones para llegar hasta ellos. Así pues, caminamos durante dos kilómetros hasta llegar a una pista forestal. Eso sí, al menos tenemos unas vistas preciosas desde las alturas.


En esta pista forestal hay una bifurcación a derecha y otra a izquierda. Sin mucha idea, decidimos tomar la de la izquierda. Nos encontramos ya en el interior del castañar (el más grande de Europa de explotación privada), y la alfombra de hojas en el camino, al igual que la ausencia de ojas en los árboles, nos hacen desilusionarnos y pensar que el mejor otoño ya ha pasado. Qué suerte que no fuera así.


Tras un buen rato caminando, de nuevo otra bifurcación hacia derecha e izquierda. En este momento nos da por pensar que si no vamos a encontrar "Los Abuelos", al menos que salgamos en dirección al pueblo. Ahora sí, el otoño está con mejor colorido según vamos descendiendo el puerto.



Seguimos caminando y, cuando vemos que otra bifurcación se presenta ante nosotros, a Jose le llaman la atención dos grandes castaños. Como me había estado viendo el día anterior un reportaje de Canal Extremadura sobre este castañar, rápidamente los reconozco. ¡Hemos llegado a "Los Abuelos"! Me cuesta creer, durante un rato, la gran suerte que hemos tenido. 

El otoño en este lugar, también está un poco pasadito pero, teniendo en cuenta todo lo que habíamos recorrido, casi estábamos pensando ya en la visita que íbamos a hacerle en este 2015. Nos recreamos durante un buen tiempo haciéndoles fotos.




Pero no todo es bueno y vemos las atrocidades que algunos son capaces de hacerles a estos árboles.


Ahora, toca seguir descendiendo con más bonitos paisajes y con castaños aferrándose como pueden al pedazo de tierra que les queda. Otros, aunque no catalogados como singulares, también se ven que llevan varios años en sus raíces.



A partir de este aquí, el otoño se nos va a mostrar, poco a poco, con unos colores inmejorable. A cada nuevo tramo del camino, mejor paisaje encontramos. Sin duda alguna, el mejor colorido que le he visto a un otoño.






Ya se acaba lo bueno, pero este magnífico otoño aún nos tiene preparada otra sorpresa.



Y, tras esta última pausa, recorremos el tramo final hablando con un amable habitante del pueblo que nos cuenta otros bonitos lugares que visitar y, de paso, promocionarnos sus alojamientos rurales. Echamos una última miradita atrás y nos enfrentamos al precioso descenso hacia San Martín de Trevejo con el festival de colores a sus espaldas.


Espero que más de uno se haya removido de la silla y ya esté buscando fecha en el calendario para ir este año, jeje. Por el momento me despido para vernos pronto por aquí. Hasta la próxima, caminantes.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Otoño Mágico del Ambroz 2014 - Castaños del Temblar y Puerto de Honduras

¿Hola? ¿Hay alguien por ahí?

Han pasado más de dos meses desde que escribiera mi última entrada y creo que es hora de retomarlo, sobre todo para finiquitar el 2014 en cuanto a salidas. Comenzaré con ésta, en la que volveremos a mis lugares favoritos del Valle del Ambroz y, espero que esta misma semana, termine con otra que tengo pendiente de Sierra de Gata. En esta ocasión, como siempre Jose y yo, llevamos una compañía poco habitual, pero que igualmente disfrutamos, sobre todo con sus lecciones fotográficas, el señor Paco Pulido, cuyo enlace podéis encontrar en la parte superior derecha de este mismo blog. Ya me acompañó en otra vez en lo que fue mi primer y único madrugón fotográfico para captar el amanecer de los Barruecos (aquí podéis encontrarlo). No me enrollo más, así que, poneos las botas que salimos al campo ;)

Una nueva edición del Otoño Mágico del Ambroz, esta vez la perteneciente al 2014, y con la fecha idónea para encontrar los Castaños del Temblar en su máxima expresión de colorido, donde parecían no estar presentes los carteles de la visita restringida a ellos. Toda una buena declaración de intenciones para aquellos que recorremos más de 100 Km. sólo para verlos. Si bien, llevaba dos años criticando la imposibilidad de visitarlos, aún dispuestos a identificarnos si era necesario, esta vez tengo que agradecer el hecho de que se haya abierto la mano para disfrutar de estos regalos naturales.

En mi primera visita a estos castaños denominados Castaños Singulares de Extremadura, me quedé enamorado del colorido que lucían y, hasta esta última vez, no los había encontrado con el similar detalle en el colorido, digno de cualquier cuento de fantasía. Quizá aún le faltara un puntito más, pero creo que las fotos hablan por sí solas.








Tras haber pasado bastante tiempo entre estos árboles, nos fuimos a Hervás a comer y, al igual que el año pasado, nos detuvimos en el paseo de castaños de Indias que se encuentra junto a la carretera principal.


A continuación y, aunque es el lugar que más acostumbramos a visitar en otoño, el Puerto de Honduras que, si bien salen fotos bastante parecidas año tras año, siempre encontramos algunos matices que le dan un toque diferente, sean insectos, plantas u hongos. Y, qué queréis que os diga, nunca me canso de visitar este maravilloso otoño que tiene el Valle del Ambroz.






Tampoco me he querido extender mucho con las fotos, puesto que en entradas de otros años tengo muchas más subidas. Espero que os haya gustado y vuelvo pronto para enseñaros nuevos lugares. Hasta la próxima, caminantes ;)

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